WHAT MAKES A GOOD TEACHER

¿Qué es lo que nos hace buenos profesores? Es una pregunta que muchos alguna vez nos hemos planteado. Para responderla, os presento a Carmen Marcos Salazarhija
del lingüista y gramático Francisco Marcos Marín y de la catedrática Soledad Salazar. 

Carmen ha dedicado dieciséis años de su vida profesional a la enseñanza del inglés en Educación Infantil y Primaria. Su formación lingüística la completó en el Colegio Británico y ha realizado cursos de Metodología CLIL en el Instituto Nile de Norwich, en el Bognor Regis y en diversos centros concertados con la Comunidad de Madrid. Asimismo, colabora en varias investigaciones con la Universidad Autónoma.

Según ha publicado Carmen, en la revista Oxford Magazine, hay tres elementos que son ingredientes indispensables para llegar a ser un buen maestro:

1. Tener una buena voz. 
No significa tener una hermosa voz, si no tener una voz que pueda hacer frente a 25 clases semanales sin parar. Los profesores y profesoras somos el principal recurso de nuestras aulas, y en la enseñanza de un idioma extranjero, nuestra voz va a ser de grandísima ayuda. Se usa de diferente maneras, se modula cuando cuentas una historia, se levanta o baja dependiendo de la situación y con ella se anima a nuestros alumnos a usar diferentes tonos según convenga. 

2. Un buen profesor o profesora debe ser capaz de enseñar sin nada más que él o ella.
Nunca sabes los recursos que puedes tener, pero si tu crees que tú mismo o misma, con tu propio cuerpo, tu cerebro, tu imaginación y tus propias cualidades personales puedes llegar a los alumnos, los demás recursos que tengas serán útiles pero no indispensables. 

3. Un buen profesor o profesora debe ser capaz de sentir como un estudiante.
Nuestros alumnos nos enseñan muchas, muchas cosas cada día. Puede que muchos no nos lo expresen con palabras, pero lo podemos ver en sus ojos, en las cosas que no dicen, en los comentarios que hacen, en los juegos a los que juegan, en sus sonrisas... Intenta recordar las cosas que te gustaban más a su edad, las cosas que tus amigos adoraban. Piensa en los recursos que más te llamaban la atención cuando eras pequeño o pequeña, las cosas que no te gustaban... intenta ser un niño o niña en el cuerpo de un adulto. No es fácil pero se puede lograr.

Según Carmen hay muchas otras cosas y pensamientos que la ayudan todos los días. Una de ellas es nunca dar por sentado el amor que te puede dar un niño o niña, pues los niños y niñas necesitan saber que tu les das cariño, y en respuesta ellos te lo mostrarán a ti.  Además, nos anima a no preocuparnos por cometer errores. Hay una gran frase que ella adora y es la siguiente: "Solo los que no hacen nada no cometen errores". Debemos inculcar a nuestros alumnos que cometer errores es parte del propio aprendizaje. Es un hecho, tanto para ellos como para nosotros. 

Finalmente, Carmen nos da un último consejo, y es que debemos disfrutar con lo que hacemos, pasárnoslo bien dando clase, tener ganas de ir al colegio y disfrutar asimismo preparando las clases. Nos explica que si nosotros lo hacemos, nuestros alumnos lo harán también, y nos sentiremos todos mucho más cómodos y seguros durante el proceso. 

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